ANÁLISIS DEL DECRETO LEY EN TORNO AL ALQUILER






El martes, se aprobó el decreto ley sobre las ayudas a alquileres. Trataremos de:

1) Explicar las medidas de forma sencilla
2) Analizar sus carencias como medidas de contención

3) Dar algunas claves políticas para entender este decreto en un contexto más amplio

1. RESUMIMOS, brevemente las medidas adoptadas:

- Se suspenden los desahucios durante 6 meses desde la entrada en vigor del estado de alarma
- Se prorrogan automáticamente 6 meses aquellos contratos que venzan en 3 meses.
- Empresas/entidades públicas/grandes tenedores, de forma automática: Moratoria o reducción del 50%, ambas durante el estado de alarma prorrogable a 4 meses
- Pequeños propietarios de forma voluntaria: Pueden perdonar la deuda, bajar la renta al 50% o hacer una moratoria
- ¿Qué pasa si el pequeño propietario se niega? Pues hay dos opciones:

1) Microcrédito a interés cero a pagar hasta en 14 años
2) Ayudas al Alquiler de hasta 900€, a determinar por las Comunidades Autónomas


2. ANALIZAMOS, ahora, las carencias de estas medias, en cuanto medidas de contención social.

- Primero, debemos comparar el resultado con lo propuesto inicialmente: Nada se dice sobre medidas como la regulación del precio de alquileres que se proponían en el primer borrador. Más aún si lo comparamos con el pacto en materia de vivienda entre PSOE y Podemos alcanzado el pasado enero. (techo al precio del alquiler, vivienda social…). La quimera de los progresistas se resquebraja y nos presentan sus pedazos como la restitución del orden previo.

- Por otro lado, la no regulación del precio de los alquileres puede tener consecuencias nefastas en un contexto post estado de excepción en el que la tasa de desempleo suba. El control de los medios de subsistencia queda, de nuevo, en manos de los grandes tenedores. Aunque dicen que el 85% de los arrendadores son pequeños propietarios, no se dice en manos de cuántos está concentrada la mayoría de las propiedades en régimen de alquiler. De nuevo, serán los grandes tenedores quienes dictaminen los precios.

- Es, cuanto menos reseñable, uno de los requisitos que se deben cumplir para ser un inquilino “vulnerable”: Al parecer los cuidados de personas a tu cargo sólo sirven si eres empresario.



- En el BOE, hay una sección dedicada a las consecuencias represivas en caso de fraude. ¿Serán tan explícitas y severas las que se establecen en el caso de empresas?


- Por último, y este es uno de los elementos centrales, estas medidas obvian por completo la realidad legal y económica en la que se encuentra una gran parte del proletariado. Sin contrato de alquiler ni contrato laboral, muchas veces sin ni siquiera poder empadronarse… El proletariado está abocado a subsistir fuera de los márgenes de la legalidad. Estas medidas ilusorias, no son más que burocracia inservible para gran parte del proletariado.


3. APORTAMOS algunas CLAVES POLÍTICAS para entender este decreto en el contexto de la lucha de clases.

Mas allá del “alivio inmediato” que pudieran suponer estas medidas, debemos analizarlas en el contexto de nuestros intereses reales a largo plazo.


Cualquier medida reformista es una medida de contención

Sólo hay que mirar a los plazos estipulados en el decreto para darse cuenta de que ésto es migajas para hoy y hambre para dentro de 6 meses. Las medidas prevén amortiguar el bache y contener una posible sublevación. Son medidas realmente progresistas; aunque nunca serán suficientes. Medidas partidistas que intentan contener un enfado que no deteriorará el Estado, pero sí el Gobierno de turno. Aun así, es el marco político y económico que fortalecen al que tenemos que prestar atención


El Estado garantiza, endeudándose, los intereses de la burguesía

Miremos, p.ejm., los créditos a arriendos: El Estado está dispuesto a asumir el 100% del riesgo, avalando los créditos a bancos, antes que hacer perder a los propietarios un sólo euro. Hay que recalcar, el papel económico de las medidas de contención. Aunque ahora parezcan inasumibles para la burguesía, abaratarán la fuerza de trabajo; aunque sea de forma coyuntural, sobre todo si en el medio plazo serán reforzadas con posibles reformas laborales


De toda la riqueza nacional, lo único de lo que es partícipe el proletariado es de su deuda pública

Decimos que el Estado se endeuda para garantizar los intereses de la burguesía, ¿quién asume esa deuda? Existen 2 posibles escenarios y en los 2, la respuesta es similar:

1) Tras el bache la economía se recupera. Gracias al Estado, los propietarios no han perdido nada, pero, tampoco han hecho mayores beneficios, porque la socialdemocracia ha “contenido” su natural tiranía. Lo único que quedará del bache será el proletariado endeudado

2) Se reduce la capacidad de acumulación y el bache parece ser otro escalón hacia abajo. A coste cero para la burguesía, el proletariado estará, ahora también endeudado, pero además, probablemente sin trabajo e incapaz de reponerse.

Incluso con un nuevo y renovado Plan Marshall que, como en los sueños más húmedos de la burguesía, “incentivara” la economía, el proletariado seguiría endeudado.

La relación entre capital/trabajo aparece así en toda su complejidad: “el desarrollo económico” no mejorará (en términos relativos) las condiciones de vida del proletariado; lo uno es a costa de lo otro. De igual modo, las medidas que dicen ser para mejorar nuestra situación a corto plazo, se obtendrán a costa de empeorarla en el medio plazo.

Sin una alternativa comunista, el proletariado está condenado a subsistir en esta nociva relación y a conformarse con los alivios de la reforma.

El horizonte de posibilidad se abre así ante nuestros ojos: vivienda gratuita universal y de calidad

Nada es imposible, todo se organiza

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